Tipología
Multifamiliar
Superficie de construcción
más de 10.000m²
Estado
Bajo construcción
Ubicación
Palmas – TO
Año
2024
Cliente
Haura Incorporadora
Sobre el proyecto
La parcela tiene una superficie de 1.993,00 m², está rodeada de zonas de preservación ambiental y se sitúa en un fondo de saco, la Alameda 01. En cumplimiento de un requisito del departamento de urbanismo, la entrada principal del edificio se proyectó a partir de esta calle. Para ello, se creó una plaza interior dentro del solar, estableciendo una conexión entre los residentes de la supermanzana y el parque, reforzando así la relación del proyecto con su entorno.
Las vistas privilegiadas que rodean el edificio guiaron el diseño de los espacios de ocio, concebidos de manera democrática para que todos los residentes pudieran disfrutar por igual del paisaje y del confort visual y emocional que este aporta. El programa incluye piscina, zonas para eventos y celebraciones, espacios para la práctica de yoga, gimnasio, áreas de coworking y zonas dedicadas a los niños.
Los apartamentos, de dos y tres dormitorios, fueron diseñados teniendo en cuenta las condiciones climáticas locales, caracterizadas por inviernos calurosos y secos y veranos con intensas lluvias. Como respuesta, el proyecto adopta los principios de la arquitectura bioclimática, incorporando soluciones que establecen un diálogo directo entre edificio y clima. Una de las estrategias es la creación de una segunda capa construida: una malla estructural que proporciona sombra a las fachadas y sirve de soporte para la vegetación.
A partir del análisis climático se identificó la necesidad de aplicar sistemas pasivos de energía, como sombreamiento, inercia térmica y ventilación natural, con el fin de garantizar el confort térmico durante todo el año y reducir la dependencia de sistemas artificiales. No obstante, en determinados momentos del día el uso del aire acondicionado resulta necesario como medida complementaria. La implementación de estas estrategias bioclimáticas permite una reducción significativa del consumo energético, promoviendo la eficiencia, la sostenibilidad y la valorización del edificio, al tiempo que mejora la calidad ambiental de los espacios interiores.
La vegetación integrada en las fachadas desempeña un papel fundamental en este proceso. Además de contribuir al rendimiento térmico, reduce la radiación solar directa, mejora la calidad del aire y aporta valor estético al edificio. Este enfoque biofílico refuerza la relación entre arquitectura, naturaleza y bienestar, asegurando la calidad de vida de los residentes y promoviendo un edificio más sostenible y conectado con su contexto.



